miércoles, 12 de mayo de 2010

Fresco y Real

Decidí caminar con decisión y con prisa por ese laberinto de espejos, no buscaba persecución buscaba ir a tu encuentro, no esperaba que me encuentres, esperaba encontrarte…
Estabas cerca ya podía respirar tu aire, pero no notabas mi presencia, decidí llamar tu atención, y hice sonar los cristales que colgaban de las paredes, se escucho una dulce melodía, que llamo tu atención, diste vuelta hacia la izquierda y en ese segundo la frescura de tu rostro penetro en mi piel.

Mis ojos brillaron de tal manera que al reflejarse en los espejos y al chocar con los cristales hicieron una suave luz. . Estábamos en un laberinto infinito de grandes espejos, cristales azules, un lugar casi perfecto como de cuentos de hadas, que trasmitía frialdad.

Mis zapatillas habían perdido forma, eran zapatos de cristales, el suelo ya no era de barro, eran bellos azulejos blancos con figuras indescriptibles, mi atuendo ya no era descuidado, traía puesto un hermoso vestido blanco, y vos…
Ya no puede verte, cree todo un cuento para creerme tu princesa y cuando termine de imaginarlo ya no estabas ahí ¡Los príncipes no existen! me dije a mi misma, y una ves mas enterrada en el medio del barro seguí camino a casa pensando en que debería conformarme solo con el hecho de que seas real

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